sábado, 23 de mayo de 2020

Representación y realidad de la mujer en la música de Grecia y Roma

© 1996 photo RMN / Hervé Lewandowski (Museo del Louvre)

La música es femenina y mitológica, sobre todo en la Antigüedad. Las musas descienden de los cielos o las sirenas surgen del fondo del mar para arrastrar, con la combinación temible de belleza y música, a los hombres más sensatos y prudentes. Con tales antecedentes, unidos a los aspectos negativos del mito de Pandora, no es de extrañar que el Cristianismo de la Edad Media temiera por igual a la mujer y a la música, y mucho más si van juntas. La herencia grecorromana instaura que la alianza música/mujer es un arma de seducción, magia y poder y, en consecuencia, la Cristiandad medieval representara en manuscritos y pórticos a ángeles, santos y hombres tocando música y minoritariamente a mujeres. Cuando por fin lo hace de manera natural, como en los tapices de la Dama del Unicornio, la representación femenina ligada al mito y a lo fantástico ha desaparecido. Estamos frente una dama que se rodea de instrumentos musicales o practica la música con el mismo recogimiento con el que puede leer un Libro de Horas. Y así empieza otra visión de la alianza música/mujer, en la que la música la embellece, siempre que realce las virtudes femeninas tal y como las entiende el Cristianismo.