sábado, 2 de febrero de 2013

Un himno sin letra


Hoy facebook está que arde: comentarios, mensajes, vídeos, enlaces… sobre la corrupción. La frase de la periodista Aurora Losada “un país que se desintegra por capítulos” es, aunque serena, desgarradora. España se muere. Sí, claro que hubo tiempos de crisis, de pobreza y tiempos sin democracia. Pero, día a día, esta crisis competirá con las más graves de nuestra historia, superaremos cualquier umbral de pobreza de nuestra historia contemporánea y dejaremos de usar la palabra “democracia” o pasará con ella como con el himno de España, que nos da vergüenza cantar la letra. Cuando suena, en un partido de futbol o en los juegos olímpicos, los deportistas solo pueden mirar al cielo, guardar silencio y concentrarse. Los franceses cantan la marsellesa, los americanos le encargan a Beyoncé que interprete su himno, me da igual que sea en directo o en playback. Al menos tiene una letra. En España no hay texto para el nuestro y, en muy poco tiempo, los maestros en los colegios enseñarán que la  palabra “democracia” es sinónimo de “corrupción" 
Lo he dicho en facebook: mi paga extra y la de todos mis compañeros de universidad y de conservatorio, la de todos los funcionarios de la Consejería de Educación de Castilla y León ¿dónde están? ¿En Suiza? ¿A quién le estoy pagando el audi?

Si esto fuera una democracia nuestras pagas extras, ese dinero ganado con nuestro talento musical, estaría ayudando a las personas que no tienen techo y comida. Si esto fuera una democracia, con mi paga extra se becaría a un alumno de música o a dos.

Yo no estoy trabajando para mi país, sino para la clase política de mi país, la actual, la de hace dos años y la que vendrá. Ríete tú de la Edad Media con sus señores feudales.

¿Cómo es posible que en, medio de esta desolación, la gente tienda a callarse en todo, a no protestar por nada?

Porque, Señores, la corrupción lleva una aliada de la mano que es su salvoconducto: la censura. Callarse, callar al compañero. Cesar al que cumple pero habla, retirar una investigación,  indultar a quien conviene, imputar a una cantante sin estudios  porque no cuela que sea ignorante y exculpar a la hija de un poderoso, que habla tres o cuatro idiomas, porque la pobre no entiende la letra pequeña de lo que firma. La una sí sabe el dinero que roba su pareja, la otra no se entera del que roba su marido. Callarse. Por aquello de ¡Virgencita, virgencita que (al menos yo) me quede como estoy! Un día iremos al Rocío y la Virgen se habrá ido. Porque ni ella va a poder quedarse en España. Le robarán lo poco que tenga y se lo llevarán a Suiza.

Así que de callarse nada.

1 comentario:

  1. Que bien dicho está todo... y a mí que asco me da esta "dictadura democrática" en la que vivimos. Menos mal que ante el mal tiempo intento poner buena cara y me voy a quedar por aquí cantando esa vieja canción de "El baúl de los recuerdos".

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