domingo, 3 de febrero de 2013

Música y lenguaje audiovisual




Para el afortunado Jack

Abro la partitura del concierto de Vivaldi por la página dos, la que nos toca hoy. Mis alumnos bostezan disimuladamente. Y eso que es el movimiento rápido. Pienso qué obra podría apetecerles más, porque lo que necesito es trabajar la escritura y no un compositor en concreto. Menciono una pieza y sus caras cambian. Están dispuestos a analizar la obra entera y también otra del mismo compositor y otra más. Hemos pasado de una página a un corpus simplemente porque Vivaldi, en este caso concreto, no les apetece y, Piratas del Caribe, sí.
Llevo semanas pensando en si me dejo seducir de una vez por todas o no. He rechazado en los últimos ocho años más de cinco trabajos de investigación sobre cine y música, incluso una tesis doctoral de un doctorando queridísimo para mí… porque no soy ninguna especialista del tema. Porque además tengo algo de purista, he de admitirlo, aunque fuera del ámbito musicológico sea una completa admiradora del Music-hall y el cine sea uno de mis pasatiempos preferidos.
Ser exageradamente selectivo a los 20 años no es recomendable y aceptarlo todo a partir de los 35 es peligroso. Hay una edad para probar todo tipo de colaboraciones y temas de investigación y otra para distanciarse de todo lo que, por experiencia, uno sabe de antemano que le va a dar problemas o que simplemente no le va. Y luego están las excepciones, esas asociaciones mágicas donde todo es fluido, se trabaja y colabora en libertad y se crece o amplían horizontes naturalmente.
            Una vez más, gracias a la motivación de los alumnos, me pongo a trabajar en un tema que yo entiendo muy atractivo pero del que no soy una experta. Aunque esto es como todo: basta con ponerte a leer para que te interese más y más. Y así es. Por supuesto, había leído la bibliografía de mis colegas españoles. He realizado el curso online de “Música en los medios audiovisuales” que propone la USAL, por aquello de estar al día y que recomiendo a todo el mundo. Sigo el ritual académico: consulto a los colegas que sí saben de esto y llaman mi atención sobre algo que había visto sin retenerlo. Que la Sedem ha creado una comisión dedicada a la investigación de la música para el cine y otros medios audiovisuales. Leo lo siguiente:

Entre los fines de la Comisión de Trabajo «Música y Lenguaje Audiovisual» se halla el establecer un lugar de encuentro para los musicólogos interesados en la significación de la música dentro del lenguaje audiovisual.

La disciplina musicológica ha abierto en las últimas décadas nuevos ámbitos de interés relacionados con la música para la imagen y los medios audiovisuales. Si en un principio se prestó una mayor atención al componente musical de las bandas sonoras cinematográficas, en la actualidad y, debido a las innovaciones tecnológicas, los campos de investigación se han abierto hacia otros ámbitos, como los videoclips, la videocreación, la publicidad, los contenidos televisivos o las nuevas formas de expresión audiovisual en Internet.


No se puede decir que la Sedem sea una institución revolucionaria o que vaya contra los presupuestos clásicos de la Musicología… y, sin embargo, crea una comisión dedicada a un tema cada vez más solicitado por nuestros alumnos, lo cual es lógico porque el cine, las series de TV, los videojuegos… forman parte de sus vidas. Al menos yo, me rindo a la evidencia. Estudiar estos temas no es ceder ante las manías de los jóvenes sino aceptar un fenómeno que tiene que ver con la evolución del gusto y de la emoción. Creo que deberíamos incluir música de cine en nuestra docencia, no como un seminario aparte, sino dentro de las diferentes asignaturas. Al fin y al cabo, en una tarde como hoy —tras una semana agotadora devorando libros del Grado de Pedagogía de la Uned— no apetece Vivaldi sino Gene Kelly. Como en la magnífica escena que subo hoy aquí, por mucho que llueva a mares a mi alrededor, I’m happy again (Sorry about that, guys!).

2 comentarios:

  1. ¡Déjate seducir! Los prejuicios no traen beneficio. Además lo mejor de esto es que si empiezas a bucear en la música del cine al final seguro que acabas analizando en más de una ocasión Vivaldi, Mozart & All the Old Company. ;)

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    1. Sorprendentemente seducida, y es que cuando hay química no hay prejuicio que resista. Me refiero con las pelis...:)

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