lunes, 20 de agosto de 2012

La Celestina



Este otoño verá la luz la traducción al castellano de la referencia más relevante sobre la ópera La Celestina del compositor francés Mauricio Ohana (1913-1992): el ensayo de Marie-Lorraine Martin La Célestine de Maurice Ohana. D’un mythe fondateur de la culture espagnole à un «opéra-monde».

Parece increíble que casi no conozcamos esta ópera, basada en la tragicomedia de Fernando de Rojas, y que se asienta sobre la lectura e interpretación de una de las obras maestras de nuestra literatura y del contexto histórico de su autor. Además de los protagonistas originales (Calixto, Melibea, Celestina, etc.), Ohana sube a escena al propio Rojas (en la ópera se llama «El Iluminado»). Como a tantas generaciones de filólogos e intelectuales, le fascinó todo lo que puede leerse entre líneas en la obra del toledano y quiso que esta doble interpretación no faltara en su ópera.

Además, inserta dos cuadros de contenido histórico, uno al principio y otro al final respectivamente. El primero representa la entrada en Granada de los Reyes Católicos y el segundo, el triunfo de Cristóbal Colón a su regreso del Nuevo Mundo. Por si esto no fuera suficiente, varias figuras mitológicas están invitadas a este festín musical para ahondar más aún en las tradiciones hispanas (una sibila y tres parcas). Y la ópera concluye con un «Ritual del olvido» con todos los personajes aparecidos más parejas célebres de la historia de la ópera.

            Se estrenó en 1988 en el Teatro de la Ópera Garnier de París, cerrando la temporada, bajo la dirección de Arturo Tamayo, con una puesta en escena de Jorge Lavelli. Así como la dirección de Tamayo fue unánimemente aplaudida, la puesta en escena fue, en general, considerada excesivamente personal.  

            Hoy definiríamos a Maurice Ohana como un compositor multicultural. En su caso, no es una etiqueta a la moda, pues su lenguaje integra tradiciones y culturas diversas. Se tomó mucho interés por las cualidades sonoras de los idiomas, desde el latín hasta el inglés, pasando por el castellano, el francés y el italiano. De hecho, La Celestina es una ópera plurilingue que, además de algunos de los idiomas mencionados, añade otro lenguaje más formado por onomatopeyas y vocalizaciones varias.

            El interés por la cultura española de este compositor fue siempre notable y el reflejo en sus obras no son meras pinceladas hispánicas. Amaba la poesía de García Lorca y compuso, a partir del Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, una obra genial, que debería formar parte de nuestros programas de estudio.

            Con La Celestina concilió música, historia, literatura, pensamiento…, ofreciendo una síntesis de su propia escritura y de lo que supuso para España el paso de la Edad Media al Renacimiento.

2 comentarios:

  1. muy interesante y sorprendente, pues por lo que parece la informacion sobre esta opera de Ohana es muy escasa en España. Asi que se agradece tu exposicion.

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    1. Gracias por tu comentario. Pronto tendremos la traducción de ese ensayo que menciono, y merece la pena leerlo porque Ohana aprovechó todos los recuersos de la obra de Rojas.

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